lunes, febrero 14, 2011

Cocina


a David Moscoso


lo mejor de cocinar es que puedes llorar por un amigo y decir que es la cebolla.

sábado, enero 15, 2011

Triste Profecía

para tus ojos



Hoy es una de esas noches en que las estrellas bajan a la Tierra, esperan a que la luz de la ciudad se apague por completo, y solo cuando no hay nada que opaque su brillo, recorren todos los rincones buscando tus ojos... quieren robarlos, para así, con su resplandor, derrocar a la Osa Mayor. Ya nadie la soporta, brilla demasiado, su vanidad es tal, que estar junto a ella es un martirio, ya ni su hija ni la Luna logran estar cerca sin la necesidad de apagarse y dejar de molestarla.


Desde siempre, las estrellas se han agrupado esperando el momento en el que naciera esa luz capaz de destruir a la Reina del Cielo. Leo y Tauro son los primeros en bajar y buscarte como a un tesoro escondido; luego, llaman a Libra y Piscis y, cuando creen que te han encontrado, llega Orión. Tratarán de amarrarte, y llevarte con ellas, te pondrán al cuidado de Escorpio y sellarán tu cárcel bajo la Cruz del Sur.


Por eso siempre guardo junto a mi corazón una linterna, porque con esta pequeña luz, ellas no podrán bajar. Cierra los ojos... descansa, que las estrellas no los vean... la luz de mi linterna no durará mucho tiempo... y si se enteran de eso, no tardarán en venir.

martes, diciembre 07, 2010

otra vez una estatua desconocida

puta ciudad de mierda, sigo enfrascado en un circuito de callejuelas pequeñas, sucias, que huelen a orina y perro mojado muerto. junto al parque, cientos de cuadros, pintan el paisaje oscuro, sórdido, de añoranzas y sueños de gente que ya no está.

una línea de mierda, tirada por un pájaro en vuelo, marca las lágrimas de una estatua desconocida, la lluvia moja sus cabellos de bronce, de sus labios parece caer una baba morbosa de tanto mirar los escotes abiertos de las universitarias.

en las noches, esa estatua de mierda se levanta, escala por el arco y, sin pudor, arranca los pechos de las centauro, y sueña en el cuerpo de las mujeres por las que lloró durante el día. quisiera haber sido más importante para que le hicieran una estatua de cuerpo completo y no solo ese pequeño busto; así no puede acariciar, no puede abrazar, hacer suyos los cuerpos de sus vecinas, solo se limita a lamer, besar, a morder… pero ellas quieren más, no se conforman con que les muerdan los pezones hasta despostillar la piedra, quieren, piden, exigen.

va llegando el día, los pintores otra vez decoran el parque con sus cuadros y, otra vez..., la paloma dejó su rastro de mierda en los ojos de la estatua.

lunes, octubre 11, 2010

La pelea del año

Bienvenidos señoras y señores, niñas y niños… esta noche nos acompañará en el cuadrilátero, uno de los más grandes luchadores de todos los tiempos, el campeón de campeones, el único que ha derrotado por knock out a todos sus contrincantes; hoy, por ser una situación especial, ha prometido dar un buen espectáculo y dejar que su oponente tenga tiempo de ver a todo el público antes de caer…

Así gritaba la voz del hombre que anunciaba la pelea, yo estaba en el camerino, vestido con unos guantes que no eran míos, que eran demasiado grandes y luego demasiado pequeños, tenía un short (otra palabra en inglés que no quiero entender) que me apretaba hasta dejarme sin aliento, me envolvía una bandera a modo de bata, pero tenía un color extraño no lo había visto nunca, era una especie de rojo, café y morado, tenía unas letras gigantes de un dorado sucio y mal cuidado, que decían RETADOR; yo era el retador

En esta esquina, con no muchos kilogramos, ninguna pelea ganada en su haber y ya sin una sola moneda en el bolsillo… el retador…

Esa era la señal que anunciaba mi salida, o por lo menos eso me dijeron unos hombres grandes y musculosos cuando entré por esa puerta que tenía un letrero con la foto gigantesca de un hombre grande a quien llamaban el mundo.

Salí por el pasillo y llegué a un corredor donde ya se podía escuchar los gritos abucheadores de la gente, que deseaban lo peor para mí, que esperaban verme caer y reír con la satisfacción de no ser ellos los parados en el cuadrilátero.

En esta esquina, con más de doscientos mil millones de años sin conocer la derrota, el amigo de todos, el que nos da las mayores alegrías… El MUNDO

Yo sabía que estaba perdido, que había apostado todas mis fichas, que luego de esta noche ya no tendría que contar nada, solo podría decir que luché contra ese ser a quien llaman el mundo y que me derrotó, me humilló, que destruyó todo en lo que yo soñaba… sí, esa es la forma en la que ataca, primero te muestra las cosas que tu creías eran solo tuyas, y todo el público las ve, se burla, tu te sientes avergonzado… luego te muestra todo lo que tu amabas, y se las come… te muestra cómo sería tu vida si tus sueños se cumpliesen, si tus deseos fueran realidad, y los quema frente a tus ojos… la gente se ríe (esto es muy importante porque sin no fuera por esa gente, seríamos más fuertes, pero están ahí, destruyéndote poco a poco), hay algunos que lloran contigo, y en sus lágrimas ves las tuyas y el ataque está completo, el MUNDO solo tiene que abrazarte, escupirte en la cara y empujarte fuera del ring; cuando lo hace, tu agradeces que todo haya terminado, que ese enfrentarse a ti mismo, haya llegado a su fin, y te encojes entre tus piernas, muerto de miedo y pides que eso no vuelva a suceder.

viernes, septiembre 24, 2010

No lo sé

es doloroso cuando no lo sabes…
sólo sé que quiero acercarme
----------que quiero intentarlo,
solo sé que no quiero hacerte daño
pero yo quiero intentarlo
----------arriesgarme por ti
quiero arriesgarme a ver tus ojos
no quiero que te ilusiones
----------quiero susurrar
en tu oído, la ilusión que tengo,
mendigo que me dejes intentarlo
----------es solo ilusión
deja que me ilusione
déjeme intentar ilusionarte
----------no quiero que sufras
deja que me ilusione
----------¿en serio me amas?
¿me dejarías intentarlo?
----------no sé si pueda



------------------------------
para una amiga especial

lunes, julio 05, 2010

Dónde estás

Estos malditos trapos viejos, la foto que nos tomamos subiendo el Pichincha en el teleférico, la taza de café que me compraste en la cima, el olor a ti que tiene esa bufanda que te robé… por qué no me dejan olvidarte. la tarde que fui a tu colegio, todos me miraban analizando cada uno de mis movimientos, miraban cuando te abrazaba y cuando te besaba, tus amigas querían conocerme y tus amigos simplemente me miraban estáticos en una esquina del edificio, ese maldito edificio tiene también tu cara en todas sus paredes, tu mirada en sus ventanas… todo me recuerda esa tarde en la que subiste a ese avión y no te volví a ver más, esa camiseta convertida en un maldito trapo viejo que grita tu nombre cada que la veo, no se por qué no la he regalado (quizá porque me recuerda a ti), o tal vez porque aun me gusta que me recuerde a ti, sigo caminando por las mismas calles contigo, sigo tomando el mismo café que me compraste, aún me pongo la misma bufanda con tu olor, aún te tengo cerca, aún te abrazo, te robo un beso y me dices que me amas (por qué estas malditas historias de los libros siempre son iguales), ahora cierro los ojos y siento que respiras y veo la cima del Pichincha vacía, sin nubes, sin sol, sin estrellas, sin ti... solo un avión vuela por ahí, y no me dice en donde estás.

martes, junio 29, 2010

maldita puerta

Mierda, dejé que otra vez esa maldita entre en mi corazón y dirija mi vida, pero es mi culpa por dejar la puerta abierta, solo tenía que cerrar los ojos y no mirarla, así no le hubiese dado la oportunidad de adueñarse de mi corazón, y no tendría que estar escribiendo y llorando, no tendría esta maldita motivación (o inspiración?... da igual), ahora estoy triste, con un inmundo corazón roto, con lágrimas hasta en los pies, y lo peor es que ella ni siquiera se imagina lo que me está pasando. maldita tristeza que se adentra en el corazón de uno, cuando uno ha sacado a alguna susodicha que ha salido sin cerrar la maldita puerta, y claro, ya entró, y ahora quién la saca, no se puede llamar a un exterminador de plagas (porque la tristeza es una plaga) y que la saque, !¡no¡!, tenemos que sacarla nosotros mismos, y la única forma es cortando un pedazo del mismo corazón de uno y ponerlo a la entrada, cuando éste empieza a podrirse y a apestar (proceso que lleva su tiempo), la tristeza lo huele, se emociona, y sale a devorar ese manjar, en ese momento hay que cerrar la puerta con diez mil llaves y esperar a que no se tenga que exiliar a otra persona para no correr el riesgo de que no cierre bien la puerta luego de salir.