a David Moscoso
lo mejor de cocinar es que puedes llorar por un amigo y decir que es la cebolla.
a David Moscoso
para tus ojos
Hoy es una de esas noches en que las estrellas bajan a la Tierra, esperan a que la luz de la ciudad se apague por completo, y solo cuando no hay nada que opaque su brillo, recorren todos los rincones buscando tus ojos... quieren robarlos, para así, con su resplandor, derrocar a la Osa Mayor. Ya nadie la soporta, brilla demasiado, su vanidad es tal, que estar junto a ella es un martirio, ya ni su hija ni la Luna logran estar cerca sin la necesidad de apagarse y dejar de molestarla.
Desde siempre, las estrellas se han agrupado esperando el momento en el que naciera esa luz capaz de destruir a la Reina del Cielo. Leo y Tauro son los primeros en bajar y buscarte como a un tesoro escondido; luego, llaman a Libra y Piscis y, cuando creen que te han encontrado, llega Orión. Tratarán de amarrarte, y llevarte con ellas, te pondrán al cuidado de Escorpio y sellarán tu cárcel bajo la Cruz del Sur.
Por eso siempre guardo junto a mi corazón una linterna, porque con esta pequeña luz, ellas no podrán bajar. Cierra los ojos... descansa, que las estrellas no los vean... la luz de mi linterna no durará mucho tiempo... y si se enteran de eso, no tardarán en venir.
puta ciudad de mierda, sigo enfrascado en un circuito de callejuelas pequeñas, sucias, que huelen a orina y perro mojado muerto. junto al parque, cientos de cuadros, pintan el paisaje oscuro, sórdido, de añoranzas y sueños de gente que ya no está.
una línea de mierda, tirada por un pájaro en vuelo, marca las lágrimas de una estatua desconocida, la lluvia moja sus cabellos de bronce, de sus labios parece caer una baba morbosa de tanto mirar los escotes abiertos de las universitarias.
en las noches, esa estatua de mierda se levanta, escala por el arco y, sin pudor, arranca los pechos de las centauro, y sueña en el cuerpo de las mujeres por las que lloró durante el día. quisiera haber sido más importante para que le hicieran una estatua de cuerpo completo y no solo ese pequeño busto; así no puede acariciar, no puede abrazar, hacer suyos los cuerpos de sus vecinas, solo se limita a lamer, besar, a morder… pero ellas quieren más, no se conforman con que les muerdan los pezones hasta despostillar la piedra, quieren, piden, exigen.
va llegando el día, los pintores otra vez decoran el parque con sus cuadros y, otra vez..., la paloma dejó su rastro de mierda en los ojos de la estatua.
Bienvenidos señoras y señores, niñas y niños… esta noche nos acompañará en el cuadrilátero, uno de los más grandes luchadores de todos los tiempos, el campeón de campeones, el único que ha derrotado por knock out a todos sus contrincantes; hoy, por ser una situación especial, ha prometido dar un buen espectáculo y dejar que su oponente tenga tiempo de ver a todo el público antes de caer…
Así gritaba la voz del hombre que anunciaba la pelea, yo estaba en el camerino, vestido con unos guantes que no eran míos, que eran demasiado grandes y luego demasiado pequeños, tenía un short (otra palabra en inglés que no quiero entender) que me apretaba hasta dejarme sin aliento, me envolvía una bandera a modo de bata, pero tenía un color extraño no lo había visto nunca, era una especie de rojo, café y morado, tenía unas letras gigantes de un dorado sucio y mal cuidado, que decían RETADOR; yo era el retador…
En esta esquina, con no muchos kilogramos, ninguna pelea ganada en su haber y ya sin una sola moneda en el bolsillo… el retador…
Esa era la señal que anunciaba mi salida, o por lo menos eso me dijeron unos hombres grandes y musculosos cuando entré por esa puerta que tenía un letrero con la foto gigantesca de un hombre grande a quien llamaban el mundo.
Salí por el pasillo y llegué a un corredor donde ya se podía escuchar los gritos abucheadores de la gente, que deseaban lo peor para mí, que esperaban verme caer y reír con la satisfacción de no ser ellos los parados en el cuadrilátero.
En esta esquina, con más de doscientos mil millones de años sin conocer la derrota, el amigo de todos, el que nos da las mayores alegrías… El MUNDO
Yo sabía que estaba perdido, que había apostado todas mis fichas, que luego de esta noche ya no tendría que contar nada, solo podría decir que luché contra ese ser a quien llaman el mundo y que me derrotó, me humilló, que destruyó todo en lo que yo soñaba… sí, esa es la forma en la que ataca, primero te muestra las cosas que tu creías eran solo tuyas, y todo el público las ve, se burla, tu te sientes avergonzado… luego te muestra todo lo que tu amabas, y se las come… te muestra cómo sería tu vida si tus sueños se cumpliesen, si tus deseos fueran realidad, y los quema frente a tus ojos… la gente se ríe (esto es muy importante porque sin no fuera por esa gente, seríamos más fuertes, pero están ahí, destruyéndote poco a poco), hay algunos que lloran contigo, y en sus lágrimas ves las tuyas y el ataque está completo, el MUNDO solo tiene que abrazarte, escupirte en la cara y empujarte fuera del ring; cuando lo hace, tu agradeces que todo haya terminado, que ese enfrentarse a ti mismo, haya llegado a su fin, y te encojes entre tus piernas, muerto de miedo y pides que eso no vuelva a suceder.
telaraña que atrapa todo, red que envuelve si te acercas, nudo que ahorca si te toca.
cuando la ilusión caminaba por la zona más obscura del bosque, vio que en el lugar más opaco, más sucio, más pestilente… algo asqueroso se movía y con sus mandíbulas babosas comía a todos los que creía necesitar. su cuerpo asqueroso crece cuando absorbe el alma de seres que no saben lo que les sucede; estos seres son ingenuas aves que sin rumbo vuelan y se dejan atrapar en esta telaraña sin salida, pequeñas flores que se encontraron con el laberinto de la mentira, sin salida ni fin; son pequeñas mariposas que viajaban sin sentido, sin norte, que no saben lo que les espera… y lo peor de todo es que nunca lo sabrán…
cuando la ilusión se acercó vio su cuerpo, parecía una araña gigante, que veía todo lo que pasaba, que lo controlaba todo dentro de su red; la ilusión no podía creer que un ser así existiera en el bosque, pero se dio cuneta que ni siquiera las realidades escapaban a esta red, e incluso vio algunos huesos de pequeñas realidades desafortunadas que sirvieron de alimento al repugnante ser…
quiso ver más de cerca todo eso y vio los ojos del “gigante”, y tuvo miedo, y quiso salir corriendo… tropezó en un nudo que parecía construido especialmente para ella, el horrible ser se acercó rápidamente… la ilusión se dio cuenta de que el gran “gigante” no era más que una simple babosa, repugnante y miserable… vio nuevamente esos ojos negros y entregó su alma…