lunes, julio 05, 2010

Dónde estás

Estos malditos trapos viejos, la foto que nos tomamos subiendo el Pichincha en el teleférico, la taza de café que me compraste en la cima, el olor a ti que tiene esa bufanda que te robé… por qué no me dejan olvidarte. la tarde que fui a tu colegio, todos me miraban analizando cada uno de mis movimientos, miraban cuando te abrazaba y cuando te besaba, tus amigas querían conocerme y tus amigos simplemente me miraban estáticos en una esquina del edificio, ese maldito edificio tiene también tu cara en todas sus paredes, tu mirada en sus ventanas… todo me recuerda esa tarde en la que subiste a ese avión y no te volví a ver más, esa camiseta convertida en un maldito trapo viejo que grita tu nombre cada que la veo, no se por qué no la he regalado (quizá porque me recuerda a ti), o tal vez porque aun me gusta que me recuerde a ti, sigo caminando por las mismas calles contigo, sigo tomando el mismo café que me compraste, aún me pongo la misma bufanda con tu olor, aún te tengo cerca, aún te abrazo, te robo un beso y me dices que me amas (por qué estas malditas historias de los libros siempre son iguales), ahora cierro los ojos y siento que respiras y veo la cima del Pichincha vacía, sin nubes, sin sol, sin estrellas, sin ti... solo un avión vuela por ahí, y no me dice en donde estás.

martes, junio 29, 2010

maldita puerta

Mierda, dejé que otra vez esa maldita entre en mi corazón y dirija mi vida, pero es mi culpa por dejar la puerta abierta, solo tenía que cerrar los ojos y no mirarla, así no le hubiese dado la oportunidad de adueñarse de mi corazón, y no tendría que estar escribiendo y llorando, no tendría esta maldita motivación (o inspiración?... da igual), ahora estoy triste, con un inmundo corazón roto, con lágrimas hasta en los pies, y lo peor es que ella ni siquiera se imagina lo que me está pasando. maldita tristeza que se adentra en el corazón de uno, cuando uno ha sacado a alguna susodicha que ha salido sin cerrar la maldita puerta, y claro, ya entró, y ahora quién la saca, no se puede llamar a un exterminador de plagas (porque la tristeza es una plaga) y que la saque, !¡no¡!, tenemos que sacarla nosotros mismos, y la única forma es cortando un pedazo del mismo corazón de uno y ponerlo a la entrada, cuando éste empieza a podrirse y a apestar (proceso que lleva su tiempo), la tristeza lo huele, se emociona, y sale a devorar ese manjar, en ese momento hay que cerrar la puerta con diez mil llaves y esperar a que no se tenga que exiliar a otra persona para no correr el riesgo de que no cierre bien la puerta luego de salir.

sábado, mayo 22, 2010

lágrimas

tengo lágrimas en los ojos
no se que decirte
solo se que te amo, y que te necesito
solo quiero mirarte, estar junto a ti
quisiera poder ser tuyo
estar cerca de tu corazón y decirte que te amo
robarte un beso y sentir tu alma
ser parte de tu vida y acompañarte siempre
encontrar la sonrisa de tus labios
y la felicidad de tus ojos
…estás lejos, distante, pero te amo

lunes, mayo 17, 2010

Cenizas

Un mito que recorre entre las personas que han dejado un amor atrás, es que “donde hubo fuego cenizas quedan”. El único y más grande problema que encuentro, es que cuando se ha dejado consumir el corazón y el alma en la charlatanería más grande que se puede encontrar en la entrada de la rueda moscovita: “súbase al tren del amor y sea feliz”; cómo esperan que seamos felices si todo va corriendo, y uno sube, baja, gira, cree que se va a caer y luego el viaje termina, y ves que has quemado tu corazón y persigues las cenizas con una escoba y un recogedor diminutos tratando de reconocer cuales son tuyas, pero es una tarea inútil… el soplo del ser a quien creías amar ya llegó y esparció lo poco que quedaba de tu corazón, ese resto casi sin vida e infructuoso y lo arrastró hacia un país lejano donde nunca queras ir. Lo peor de todo es que encuentras pequeñísimas bolitas que el viento no pudo llevar y sonríes, pero el hombre del sombrero gigante que te invitó a subir sopla más fuerte y todo cae de nuevo, y tratas de recogerlas, pero te encuentras con millones de personas que han perdido sus corazones y almas en el mismo engaño que tu, y todo se vuelve inútil.


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para un amor que partirá pronto

jueves, abril 29, 2010

Un paso

Caminaba distraído y cabizbajo por las calles más peligrosas de Quito. El desinterés de la generación perdida lo rodeaba por todas partes. Llegó a un edifico muy alto, sus ventanas estaban clausuradas y muy pocas tenían aún pedazos de vidrios sucios que demostraban la eterna ausencia de un alguien en el interior. Él abrió la puerta, todo estaba rodeado por el color amargo de la noche, y empezó a caminar hacia unas escaleras… él sólo sentía desesperación.

Manuel llegaba a casa después del trabajo, cansado y fastidiado por la tarea monótona de un albañil mal pagado que recorre de sur a norte Quito para trabajar en la construcción de un edificio ajeno que sin duda nunca volverá a pisar. Sus amigos lo fastidiaban a diario porque el niño que esperaba su esposa no era de él… Manuel cuando sentía esa desesperación lo único que hacía era irse, dar un paso hacia adelante y caminar como un loco y escapar de la realidad, llegar a la cantina de cualquier barrio y beber, beber hasta perder la conciencia.
Manuel empezó a subir por los escalones, grada a grada sentía que su dolor y desesperación crecían, llegó a un descanso y no sabía que más hacer… solo dio un paso adelante y siguió subiendo. En una de las ventanas, filtrada por los vidrios viejos, vio la luz de la luna, una luna esquiva que buscaba esconderse entre las nubes.

En su casa la desesperación por no tener dinero y vivir en una miseria total hacía que cada viaje de regreso sea la pesadilla más grande… una vez dentro veía a sus hijos beber una taza de agua con raspadura, sin pan, sin queso, solo con hambre… su esposa lo miraba con desprecio y él la odiaba, sabía que ese niño no era de él y la sensación de odio le obligaba a salir, a caminar, a huir.
Llegó a la terraza del viejo edifico… la luna se escondió por fin, y en ese momento Manuel se sintió libre, sintió la soledad más profunda, y tubo paz… subió al antepecho del edificio… Manuel solo dio un paso.

miércoles, abril 28, 2010

¿y el tiempo?

A veces Cronos se esconde, desaparece, y el tiempo deja de ser importante, se convierte en una impresión inútil en el transcurrir de la vida, y dejamos de verlo, y de sentirlo y la eternidad entra en un segundo y el segundo es un año y un año es un minuto, y creemos que el tiempo no es suficiente que no a transcurrido lo necesario, que hace falta tiempo para conocernos… pero Cronos está jugando y en ese juego nos sentimos libres, creemos q somos dueños de nuestra vida y de nuestro destino… pero los dioses son crueles y cuando se percatan de eso, en ese corto tiempo nos mandan el amor, para que volvamos a depender de ellos y lo más extraño es que somos felices.

lunes, febrero 08, 2010

la casa del "gigante"

telaraña que atrapa todo, red que envuelve si te acercas, nudo que ahorca si te toca.

cuando la ilusión caminaba por la zona más obscura del bosque, vio que en el lugar más opaco, más sucio, más pestilente… algo asqueroso se movía y con sus mandíbulas babosas comía a todos los que creía necesitar. su cuerpo asqueroso crece cuando absorbe el alma de seres que no saben lo que les sucede; estos seres son ingenuas aves que sin rumbo vuelan y se dejan atrapar en esta telaraña sin salida, pequeñas flores que se encontraron con el laberinto de la mentira, sin salida ni fin; son pequeñas mariposas que viajaban sin sentido, sin norte, que no saben lo que les espera… y lo peor de todo es que nunca lo sabrán…

cuando la ilusión se acercó vio su cuerpo, parecía una araña gigante, que veía todo lo que pasaba, que lo controlaba todo dentro de su red; la ilusión no podía creer que un ser así existiera en el bosque, pero se dio cuneta que ni siquiera las realidades escapaban a esta red, e incluso vio algunos huesos de pequeñas realidades desafortunadas que sirvieron de alimento al repugnante ser…

quiso ver más de cerca todo eso y vio los ojos del “gigante”, y tuvo miedo, y quiso salir corriendo… tropezó en un nudo que parecía construido especialmente para ella, el horrible ser se acercó rápidamente… la ilusión se dio cuenta de que el gran “gigante” no era más que una simple babosa, repugnante y miserable… vio nuevamente esos ojos negros y entregó su alma…